Volcan Lanín

La cadena volcánica Lanín-Villarica tiene una longitud de 60 km en dirección N50ºO que comprende tres estratovolcanes principales (volcanes Lanín, Quetrupillán y Villarrica) de los cuales el Lanín ha sido el menos activo en tiempos históricos. La alineación de estos tres volcanes es atribuida a la existencia de una falla bajo los volcanes. Aparte del Quetrupillán y Villarrica, existe otro número de volcanes erodados en la alineación.

Volcanes Lanín y Quetrupillán / Foto: Ben Tubby

El Volcán Lanín  de 3747 metros de altura (39,7ºS – 71,5ºO) se encuentra localizado en el extremo sudeste de la cadena y cubre un área de 220 km2 con un volumen estimado de 180 km3 . Se encuentra en el límite entre Argentina y Chile, estando casi tres cuartas partes de la estructura en territorio Argentino.

Composicionalmente, las rocas volcánicas del volcán Lanín corresponden, principalmente, a basaltos/andesitas basálticas y dacitas subordinadas con escasas variedades intermedias. Los depósitos piroclásticos post glaciales muestran también composiciones silíceas y confirman una estricta bimodalidad composicional de los magmas. Los ciclos volcánicos efusivos serían controlados por un reducido tiempo de residencia en una cámara magmática superficial con evacuación rápida y simultánea de dacitas y basaltos

Tiene una forma cónica con pendientes empinadas cubiertas parcialmente por glaciares. El volcán se formó en cuatro etapas eruptivas datadas al Pleistoceno temprano o Plioceno tardío. Las dos últimas etapas ocurrieron durante el Pleistoceno tardío y el Holoceno.

En el área vecina, 20 km al sudeste, ocurrió el evento eruptivo más reciente( hace 200 años) con el derrame de lava desde el cono El Escorial. El volcán Lanín fue reportado activo en 1906 después de la noticia en los periódicos sobre el terremoto de Valparaíso pero Sapper (1917) afirmó que ese reporte de los periódicos está muy en discusión y que no hay erupciones históricas conocidas.  Conos piroclásticos (Volcán Arenal) post-glaciares están localizados en los flancos bajos del volcán y lavas posteriores cubren estos depósitos y llegan hasta el lago Paimún.

La empinada pendiente del cono con potentes glaciares y normalmente cubierto por nieve es un claro rasgo que puede favorecer la formación de repetidos flujos de detritos. Potentes depósitos neoglaciares potencian también la peligrosidad del volcán siendo el origen de la formación de lahares, especialmente los cauces fluviales y abanicos aluviales localizados al norte y el sur del volcán.

Si bien el volcán Lanín muestra un pobre registro estratigráfico de eventos explosivos, la presencia de un domo en la cumbre que obstruye el conducto central puede ser un factor que favorece procesos eruptivos explosivos y/o el colapso de la estructura del volcán.

El Lanín es uno de los estratovolcanes más altos de los Andes del Sur y el principal escenario de peligrosidad derivados de su morfología empinada y de los procesos agradacionales que normalmente ocurren en volcanes cubiertos por hielo. Esto lo convierte en un gran riesgo para los pobladores rurales, comunidades indígenas, guardaparques, fuerzas de seguridad y turistas con emplazamientos en las cercanías al volcán como también las localidades de Junín de los Andes y San Martín de los Andes.

Vista del Lanín desde el lado chileno, en el Parque Nacional Villarica/ Foto: ROSWO, Rosenwirth-Dia

Vista del Lanin desde el lado Argentino, en Neuquen / Foto: aleposta


1. Todas las imágenes bajo licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic

Fuentes:

Grupo de Estudio y Seguimiento de Volcanes Activos, Universidad de Buenos Aires.

Global Volcanism Program- Smithsonian Institution

Luis E. Lara, José A. Naranjo and Hugo Moreno, 2004. Lanín volcano (39.5°S), Southern Andes: geology and morphostructural evolution, Revista geológica de Chile vol. 31.


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Erupciones volcánicas después del terremoto en Chile?

Después del fuerte sismo en Chile, muchas son las dudas que vienen acerca de los acontecimientos geológicos venideros. Habrán más tsunamis? más temblores? aumentarán las erupciones volcánicas?

Sobre el efecto de los sismos en el aumento de las erupciones volcánicas ya se han presentado desde hace algunos años diferentes hipótesis, en concreto, en 1998 Alan Linde y Selwyn Sacks, del Instituto Carnegie de Washington, publicaron en la revista Nature un estudio donde analizan 204 terremotos que se produjeron en los últimos dos siglos. En su trabajo indicaron que durante las primeras 48 horas que siguieron a los temblores, entraron en erupción muchos de los volcanes que se encontraban en un radio de hasta 750 kilómetros del epicentro del sismo y que el riesgo de erupción se mantendría por unos tres años en esa zona de influencia.

Las ondas sísmicas generadas a partir de sismos pueden generar perturbaciones sobre  la roca fundida  y a raíz de la convección( intercambio de energía),  los gases que nacen del magma se incorporan a las cámaras magmáticas (el repositorio de magma que se encuentra presente en los volcanes activos en fase previa de erupción). Así es como aumenta la presión interna de las cámaras y los gases comienzan a fisurar las paredes de los volcanes y los gases van yendo en dirección ascendente.

Según el vulcanológo Alberto Caselli de la Universidad de Buenos Aires:

a principios de 1900 y en 1960 hubo dos terremotos bastante importantes en el centro de Chile y que se pudo comprobar un posterior aumento en las erupciones. En el caso de 1960, entraron en actividad siete volcanes andinos, entre ellos el Peteroa, el Copahue, el Villarica y el Tupungatito, además de varios volcanes chilenos”.

También en el 2008, los investigadores Sebastian Watt, David Pyle y Tamsin Mather de la Universidad de Oxford señalaron en su artículo: “La influencia de grandes terremotos sobre la tasa de erupciones volcánicas a lo largo de la zona de subducción Chilena” (En inglés: ‘The influence of great earthquakes on volcanic eruption rate along the Chilean subduction zone’, Earth and Planetary Science Letters, vol. 277, nos. 3-4, 30 January 2009, Pages 399-407), una potencial conexión entre los terremotos y el incremento de la actividad volcanica en Chile en los dos siglos pasados y concluyeron que había cierta evidencia de que efectivamente existia una conexión:

Hemos demostramos un incremento significativo en la tasa de erupciones que hubo después de terremotos de Magnitud 8 o más, notablemente en 1906 y 1960, con situaciones similares atrás en el registro. Las tasas eruptivas se incrementaron por encima de los niveles  de fondo durante los 12 meses siguientes  a los terremotos de 1906 y 1960 con la aparición de 3-4 erupciones que se estima han sido sismicamente influenciadas en cada instancia”

Según un artículo publicado en New Scientist, CharlesDarwin estuvo dentro de las primeras personas en sugerir una conexión entre grandes terremotos y el incremento de actividad volcánica. En sus registros, Darwin noto que un terremoto de gran magnitud fuera de la línea de costa chilena en Febrero de 1835, sucedió justo antes que resucitaran algunos volcanes inactivos y se incrementara la tasa de erupción de otros volcanes activos.

En el mismo artículo, el investigador Pyle señala que:

“El terremoto de Chile ocurrió en la misma sección de falla que causó el terremoto que Darwin observó en 1835. Estaremos realizando mediciones satelitales de calor y deformación para estar pendientes del arco entero de volcanes desde Llaima en el sur hasta Tupungatito en el norte. En los volcanes que se encuentran actualmente activos, es probable que veamos un incremento en las explosiones de vapor, pero no esperamos que presenten un aumento significativo del peligro

En este mismo sentido, al verificar los boletines de actividad volcánica emitidos por el Observatorio Vulcanologico de los Andes del Sur, encontramos que por el momento los principales volcanes activos se encuentran estables:

Volcán Chaiten: La actividad sísmica del volcán ha conservado su tendencia a la estabilidad en niveles considerados bajos – promedio de 8 eventos diarios – con predominio de sismos tipo VT cuyas magnitudes no sobrepasaron un valor de 1,8. Los epicentros de estos eventos fueron localizados en inmediaciones de la caldera, preferentemente hacia el sector sur, con profundidades comprendidas entre 1,5 y 5,0 km.

Los peligros actuales son los mismos que se han informado los últimos meses, esto es: probables colapsos parciales del conjunto de domos, transporte de abundantes materiales volcánicos disponibles en los flancos de serranías cercanas y en el entorno del volcán, que luego se depositan a lo largo de cauces de ríos y riberas del océano cercano a su desembocadura, especialmente durante períodos prolongados e intensos de lluvias, y posibles explosiones que pueden generar flujos de rocas y cenizas.

Caldera Volcan Chaiten /Foto: Sernageomin

Volcán Villarica: Presenta la fumarola habitual inclinada hacia el suroeste, existiendo depositación de material particulado sobre los flancos del mismo. Se pudo constatar que la apariencia de las grietas después del sismo de magnitud 8,8 y las posteriores réplicas, es de estabilidad. No se observaron cicatrices de nuevas avalanchas o caída de rocas.

Sobrevuelo aereo en el volcán Villarica/ Foto: Sernageomin

Volcan Callaqui: Se observó la presencia de fumarolas de color blanco, con alturas que no sobrepasan los 150 metros de altura. Es importante hacer notar que estas características estaban presentes antes del sismo de magnitud 8,8.

Los siguientes volcanes aparecen en completa normalidad y sin la presencia visual de elementos que indiquen inestabilidad (fumarolas o salida de gases, derrumbes, etc.), tanto en sus cráteres como en sus flancos: Sollipulli, Lonquimay, Tolhuaca, Copahue, Sierra Velluda y Antuco.

A partir de lo anterior, el SERNAGEOMIN mantiene la alerta nivel 4 – AMARILLA – para el volcán Llaima y alerta nivel 1 –VERDE – para el volcán Villarrica cuyo glaciar del sector norte se observa estable. La situación general de los demás volcanes en este período, están dentro de su estado habitual.
Volcan Vatuco/Foto: Sernageomin

Volcan Copahue/ Foto: Sernageomin

Volcán Sierra Velluda/ Foto: Sernageomin

Volcán Lonquimay/ Foto: Sernageomin

En la página web del OVDAS se puede tener acceso a las webcams las 24 horas de vigilancia de los distintos volcanes activos de Chile.

Por lo tanto, lejos de fomentar pánico, lo que señala esto es que si bien no se descarta que haya un aumento en la actividad volcánica a raiz del sismo principal y de las réplicas posteriores, por ahora la actividad volcánica en la zona transcurre con total normalidad y no se espera que tenga un aumento demasiado significativo; es importante por lo tanto estar informado y preparado para cualquier eventual aviso de las autoridades locales competentes. Estar informado con las fuentes veridicas es la mejor forma para estar preparado!