Sismos en Indonesia y México: alguna conexión?
Esta semana la tierra no paró de moverse: 2 grandes sismos de magnitudes importantes se registraron en Indonesia y México. Por suerte, en ambos casos solamente fueron reportados daños menores.
Las sacudidas empezaron el 11 de Abril, cuando un sismo de magnitud 8.6 se registró a 434 km de la costa sudoeste de Sumatra en Indonesia. A una profundidad de 22,9 km, el sismo derivó del sistema de fallas transformantes en la litósfera océanica de la placa Indo-Australiana.
Localización del sismo al Oeste de la Costa de Sumatra, Indonesia. Imagen: USGS
El temblor fue localizado aproximadamente 100 km al suroeste de la zona de subducción principal que define el límite de placa entre la Placa Indo-Australiana y la Placa de Sunda en las afueras de la costa de Sumatra. En esta misma zona de subducción ocurrió la ruptura de un largo segmento de 1300 km en Diciembre de 2004 produciendo el gran sismo de M 9.1.
Estos sismos a partir de fallas transformantes son en general raros pero no son los únicos en esta región. A partir del gran sismo de 9,1, tres grandes eventos transformantes han ocurrido dentro de un radio de 50 km de este evento (Esta es quizás la razón por la cual a raíz del tipo de falla que originó el sismo no se generó un tsunami de magnitudes mucho más importantes). Estos eventos están alineados aproximadamente con material del fondo marino en la difusa zona limítrofe entre las Placas de India y Australiana.
Corte transversal de la sismicidad en la zona de subducción (M 8.6 estrella amarilla). Imagen: USGS
Sismicidad histórica y mecánismos focales. Imagen: USGS
Ese mismo día más tarde, se registró del otro lado del Pacifico, un sismo de M 6,5 que tuvo epicentro a 69 km del municipio de Lázaro Cárdenas en el estado de Michoacán, México, y a una profundidad de 65.6 km con una duración de 52 segundos.
Localización del sismo de Michoacan, México. Imagen: USGS
Y como si hubiese sido poco, al otro día, también en México un sismo de 6,9 se registró en Baja California, México a 10,3 km de profundidad.
Localización del sismo del Golfo de California. Imagen: USGS
Este terremoto ocurrió en la región del límite de placa entre la Placa Norteaméricana y la del Pacífico. A esa latitud, la Placa del Pacífico se mueve al noroeste con respecto a la Placa de Norteamérica a una velocidad aproximada de 45 mm/año.
El límite de placa debajo del Golfo consiste de una serie de fallas transformantes separadas por pequeños centros de expansión. El sismo fue el resultado de un fallado transformante. Las áreas de la línea de costa mexicana en los alrededores del golfo de California, incluyendo la Península de Baja California, se están moviendo hacia el noroeste sobre la Placa del Pacífico.
Las Placas del Pacífico y Norteamérica se friccionan entre si, creando una falla transformante que es una extensión de la falla de San Andrés en California. El movimiento continuo a lo largo de esta falla es la fuente de terremotos en el oeste de México.
Esquema del movimiento relativo entre la Placa NorteAmericana y la Placa Pacifica a la altura del Golfo de California. Imagen: Monterey Bay Aquarium Research Inst.
Pero estuvieron estos sismos conectados entre sí?
De acuerdo a John Vidale, sismólogo de la Universidad de Washington:
Es innegable que los terremotos pueden provocar otros terremotos a corta distancia en un corto período de tiempo, fenómeno conocido como réplicas. A mayor distancia, sin embargo, el panorama es más incierto.
Los sismos pueden desencadenar otros sismos de dos maneras. En primer lugar, pueden adicionar tensión en fallas cercanas, deformar la corteza y hacer otra rotura más probable. Ese mecanismo se limita a las regiones cercanas al sismo original. Sin embargo, los terremotos también pueden enviar las ondas superficiales a larga distancia. El sismo de Sumatra, por ejemplo, fue recibido por las estaciones de vigilancia sísmica en los Estados Unidos. El temblor puede que no deforme la corteza pero aún existe la posibilidad de que pueda desencadenar otros pequeños temblores.
Creo que el sismo de Sumatra fue lo suficientemente fuerte como para disparar un poco de actividad. Pero si la actividad de la costa oeste de los últimos días ha estado relacionada con el terremoto de Sumatra, ésta no ha estado fuera de lo normal. La actividad que desencadenó no es mucho mayor a la que ya existe en la costa Oeste.
Comprobar que dos eventos sismicos a gran distancia están vinculados es todavía un desafío. Con los registros de sismos con que se cuentan actualmente, aún no ha sido posible encontrar ningún patrón que confirme que un gran sismo puede desencadenar otros sismos importantes a gran distancia y dentro de un lapso de tiempo corto.
Los números de 2011
Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.
Aqui es un extracto
La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 46.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 17 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.
Lo que hay que saber sobre el terremoto y tsunami en Japón
El 11 de marzo a las 14.46 hora local, se produjo un sismo de M 8,9 cerca de la costa este de Honshu en Japón el cual originó un tsunami cuyas olas alcanzaron casi los 8 metros de altura y causó daños considerables en una central nuclear lo que ha llevado al país a declarar la emergencia nuclear por posibles fugas de material radioactivo. En este momento las cifras oficiales del número de muertos es de 1900 personas aunque los oficiales en Miyagi estiman que los muertos pueden alcanzar los 10,000. La agencia japonesa de noticias Kyodo reportó que más de 500,000 personas han sido desplazadas por el terremoto, tsunami y la emergencia nuclear. Es sin duda, una de las mayores tragedias de origen natural en lo que va de nuestra década y que irónicamente se da en el país en el mundo que mejor estaba preparado y que contaba con la mayor tecnología para este tipo de eventos.
Actualización 1: La USGS y las instituciones de sismología de Japón han actualizado la magnitud del terremoto a M 9.0. Esta magnitud lo ubica como el cuarto mayor terremoto registrado desde 1900.
Según datos de la USGS, el epicentro del sismo se localizó a los 38.322°N, 142.369°E a 130 Km de Sendai, Honshu y a una profundidad de 24,4 Km.
Sismograma en el que se representa el terremoto de M 8,9 de Honshu y los sismos previos al evento principal. Imagen: BC-ESP seismograms.
Este sismo tuvo foco en una falla de tipo compresiva cercana a un lugar de arreglo tectónico un poco complicado puesto que es cercano al punto en donde 4 placas tectónicas se encuentran: la norteamericana, la euroasiática, la filipina y la pacifica. A esta latitud, la placa pacífica se mueve en dirección Oeste a una velocidad de 83 mm/año con respecto a la placa norteamericana y subduce bajo Japón en la Fosa de Japón continuando su movimiento bajo la placa euroasiática. Algunos autores dividen esta región en distintas microplacas, las cuales en conjunto definen el movimiento relativo entre las grandes placas Pacífica, Norteamericana y Euroasiática; entre estas se incluyen las microplacas de Okhotsk y Amur que forman parte respectivamente de las placas Norteamericanas y Euroasiática. Esta zona de subducción es también la causa de la actividad volcánica japonesa del norte, en donde mecanismos como la deshidratación de la placa subducida de corteza oceánica contribuye a la fusión parcial del manto y posteriormente el magma generado asciende hasta la superficie a la cual llega por medio de las erupciones volcánicas.
Según el Servicio Geológico Británico, este terremoto causó la ruptura de un segmento de 400-500 Km de longitud del límite de placa al este de Honshu. La longitud de desplazamiento en la interfaz entre las dos placas pudo haber sido de como mucho 5-10 metros. Este movimiento pudo haber dado lugar a la elevación del fondo marino por encima de la zona de ruptura de varios metros.
Ubicación del epicentro del sismo del terremoto de Honshu respecto a las placas tectónicas involucradas: la placa filipina, la placa pacifica, la placa norteamericana y la euroasiática. Imagen: Dan Satterfield
El terremoto del 11 de marzo fue precedido por una serie de grandes sismos a lo largo de los dos días anteriores, comenzando por el terremoto del 9 de marzo de M 7.2 a unos 40 km del terremoto del 11 de marzo y continuando con tres eventos mayores de M 6 ese mismo día. Cientos de réplicas se han producido a partir del sismo principal y se espera que las mismas continúen por varios meses más.

El mapa muestra la ubicación del epicentro del sismo M 8,9 así como la ubicación de algunas de los temblores previos (en líneas punteadas) y de las réplicas (líneas continuas). El tamaño de cada circulo representa la magnitud del sismo asociado. El mapa también incluye la elevación terrestre y datos de batimetria océanica. (Imagen: Robert Simmon, Jesse Allen, NASA Earth Observatory)
Este es el sexto mayor sismo que se ha registrado desde que se cuenta con los registros sismográficos en 1900. Es además el mayor terremoto que ha afectado a Japón en el último siglo. El terremoto más grande que hubo en Japón fue el terremoto de Kanto en 1923, el cual causó muchos daños en Tokyo y fue de magnitud 7.9. El sismo del 11 de marzo, fue 30 veces más poderoso que ese.
Actualización 2: como se mencionó antes, la magnitud ha sido actualizada a M 9.0 por lo que lo ubica como el 4to terremoto.
En promedio, sucede un terremoto de esta magnitud cada diez años. En la zona de subducción en la Fosa de Japón se han producido 9 eventos de magnitud igual o mayor que 7 desde 1973. El mayor de estos eventos fue el terremoto de diciembre en 1994 de M 7.8, aproximadamente a 260 km al norte del terremoto del 11 de marzo, produciendo 3 muertos y casi 700 heridos. En junio de 1978, un terremoto ocurrido 35 km al suroeste produjo 22 muertes y más de 400 personas heridas.

El mapa muestra la sismicidad histórica en Japón desde 1990 hasta el presente. El tamaño del circulo representa la magnitud del evento sísmico y el color la profundidad. Imagen: USGS Earthquake Hazards Program
A instantes del terremoto se emitió una alerta de tsunami para la costa pacífica de japón y otros 20 países que cuentan con costas en el océano pacífico, entre ellos Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
El paso del tsunami por las costas norteamericanas dejo algunos destrozos en puertos y playas así como inundaciones en zonas costeras de Hawaii, Oregon y California, mientras que en las costas sudamericanas, los impactos no fueron dramáticos. En Perú las primeras olas alcanzaron los 40 cm de altura y en la Isla de Pascua, Chile que fue una de las primeras localidades en que se ordenó evacuación, un tren de cinco olas de pequeña altitud (50 centímetros) fue detectado en la noche. A las 04:08 (hora local) cesó el alerta de tsunami en Rapa Nui.
En la localidad de Dichato (Región del Bío-Bío, Chile), que fue afectado un año antes con el tsunami producido por el terremoto de Chile de 2010, recibió un fuerte oleaje con características de tsunami. El fenómeno se desató aproximadamente a las 02:30 de la madrugada (hora local) con, al menos un par de marejadas que ingresaron al pueblo y llegaron hasta la avenida principal. Una veintena de lanchas y un barco quedaron esparcidos en tierra luego de la subida de marea. Afortunadamente, no se registraron víctimas ni heridos, toda vez que el gobierno había dispuesto la evacuación de todas las personas que estuvieran en sectores inundables. El resto de localidades de Chile no sufrieron mayores complicaciones, aunque en varias localidades se detectó el aumento del nivel del mar, donde durante horas se registraron cambios bruscos en el nivel del mar.
Como dirían algunos colegas: Si hay algo peor que ser golpeado por un tsunami, es el ser golpeado por un tsunami en llamas. La magnitud de este tsunami del 11-03 es todavía increíble: acá hay una galería de fotografías sorprendentes incluidas capturas del tsunami que transportaba incluso incendios a su paso.
Está disponible también el siguiente vídeo explicativo de la NOAA sobre la velocidad y trayectoria de propagación de las ondas de tsunami:
Factores clave acerca del terremoto de Honshu del 11 de Marzo:
- Es el mayor terremoto que se ha registrado en Japón desde que empezó la sismología en 1900.
- Es el sexto terremoto más importante que ha ocurrido en el mundo.
- El último terremoto de tamaño equivalente fue el 13 de julio 869, un período de retorno de cerca de 1000 años, confirmado por las investigaciones geológicas.
- Es 8000 veces más grande que el reciente terremoto de Christchurch en Nueva Zelanda.
- El mayor terremoto que ha ocurrido en el mundo fue en Chile en 1960, de magnitud 9,5, el cual fue ocho veces más poderoso que el terremoto del 11 de marzo de Japón.
Cabe mencionar que con el colapso de las redes telefónicas y móviles durante el terremoto, se evidenció el enorme alcance de la población japonesa a las nuevas tecnologías de la comunicación. Después del sismo, las redes sociales, canales como Twitter, Facebook, Youtube, entre otros, se abarrotaron de mensajes, vídeos e imágenes de personas que se encontraban en Japón y en algunos de los lugares más afectados por el sismo y el tsunami.
Por su lado, Google puso a disposición una aplicación buscadora de personas: Person Finder: 2011 Japan Eartquake la cual permite informar de personas desaparecidas o aportar datos sobre el paradero de otras así como una página de Respuesta a la Crisis con todos los números de emergencia útiles, comunicados oficiales, noticias, estado de los medios de transporte, mapas útiles entre otras informaciones relevantes . Por su parte en Twitter, se puede seguir toda la información sobre el tema con las etiquetas: #Japan, #tsunami, #prayforjapan, #earthquake, #japon o #usgs; También están disponibles algunas páginas de personas que reportan la situación en Japón como Cristobal Padilla , un geólogo chileno residente en Japón.
Y para cerrar, un comentario final: Hubo recientemente un terremoto importante en Nueva Zelanda y ahora sucede este terremoto en Japón. Muchas personas verán alguna relación entre ambos sismos y muchas mentalidades apocalípticas verán el fin del mundo. Pero no lo es. Los terremotos importantes así como las erupciones volcánicas con potencial destructivo siempre ocurrieron en nuestro planeta algunos con ciclos de tiempo mayores a otros. Si vemos las estadísticas de los registros de sismos, cada año hubo por lo menos un terremoto de magnitudes importantes y cientos de magnitudes menores. El problema es cuando estos terremotos afectan a áreas densamente pobladas como es el caso de muchas de las áreas más susceptibles a que sucedan este tipo de eventos geológicos, teniendo en cuenta además que con el gran avance de las tecnologías de la comunicación ahora podemos enterarnos con más detalle y en el instante en que ocurren estos eventos. Es realmente lamentable la gran pérdida de vidas que resulta de muchos de los procesos físicos de nuestro planeta, sin embargo eso no significa que la Tierra esté actuando de manera inusual.
Para cerrar, los dejo con el ya famoso vídeo en que se muestra el avance de una de las olas del tsunami sobre las costas de Honshu el 11 de marzo:
La tierrra se sigue moviendo en Chile
La semana pasada y a pocos días de cumplirse un año del terremoto del 27 de Febrero de 2010, la tierra en Chile se volvía a mover con tal intensidad que ha venido alarmando a muchas personas y autoridades: durante los días 11 y 14 de febrero de este año, se han presentado al menos 4 sismos de magnitudes entre los 6.0 y 6.8 grados en la escala de Richter.
Sin embargo, ésto ya era algo anticipado.
Justo el día 30 de Enero, se publicaba en Nature Geosciences, un estudio coordinado por Stefano Lorito del Instituto Italiano de Geofísica y Vulcanología, que informaba que durante el terremoto del 27 de febrero, no fue liberado todo el estrés sísmico en la magnitud que los cientificos pensaban que lo había hecho. Según afirma el informe, en algunos lugares el riesgo podría ser incluso mayor que el que fue en el sismo del año pasado.
El estrés geológico se mantiene porque en vez de haberse producido un movimiento del suelo en aquellas zonas donde el estres se había acumulado por más tiempo, el deslizamiento mas importante ocurrió donde un sismo distinto ya habia aliviado la tensión justo ochenta años antes.
Sin embargo, según otros geologos no involucrados en la investigación como Ross Stein de la USGS, señalan que dicha acumulación de estrés no se traduce automáticamente en un terremoto que justo vaya a ocurrir en esa área.
Ni el terremoto de Febrero del 2010 ni los recientes sismos suponen una sorpresa ya que como hemos visto, frente a la costa chilena subduce la placa de Nazca por debajo de la placa Sudamericana generando tensión que es liberada por medio de sismos.
Entre dos rupturas generadas a partir de dos terremotos importantes en 1960 (en el sur) y en 1928 (en el norte) había un tramo que al parecer no se había roto desde 1835, año en el cual Charles Darwin visitó a bordo del Beagle la zona y fue testigo de un gran terremoto. Los investigadores pensaban que esta “brecha de Darwin” se llenaría la próxima vez que ocurriera un gran terremoto en la región.
Pero según Lorito, ésto no fue así. Con su equipo identificaron la forma de la superficie que se trasladó durante el terremoto de 2010 (a partir de marcas geodésicas y observaciones del tsunami entre otros) para calcular qué partes se deslizaron más. A partir de esto, encontraron que el mayor deslizamiento se produjo al norte del epicentro del terremoto, muy cerca de donde se produjo el terremoto de 1928. Al sur del epicentro se hallaba una zona secundaria de deslizamiento. Pero justo en el medio, donde la brecha de Darwin se encuentra, hubo muy poco o ningún movimiento. Según Lorito, la brecha de Darwin se encuentra ahí todavía.
Junto con la brecha de Darwin, otro lugar que podría llegar a preocupar es el tramo comprendido entre los 37 grados y 36 grados de latitud sur en la costa de la ciudad de Concepción. Según el estudio de Lorito, el estrés fue trasladado allí durante la ruptura de 2010 y podría ser capaz de desencadenar otro sismo de magnitud 7.5 a 8.
Algunos de los sismos históricos en la costa Chilena. Imagen: Google Earth con adaptación de George Pararas
Debido al riesgo sísmico, la costa chilena es una de las regiones más estudiadas del mundo; no obstante, se debe tener en cuenta que no todos los estudios que se han realizado en la zona han llegado a las mismas conclusiones, entre otras cosas porque utilizan distintas clases de equipos, métodos de análisis y distintas clases de observaciones del sismo.
Y como siempre, recordar que la mejor forma de estar preparados para este tipo de eventos no viene desde el alarmismo ni la desesperación, sino desde la información adecuada para estar correctamente preparados.
Despidiendo el 2010
A todxs los visitantes que durante el 2010 le dieron sentido y motivo a este blog, les agradezco y espero que el 2011 siga siendo un año en el cual podamos compartir información y conocer más acerca de nuestro planeta tierra.
El 2010 fue un año en el que sucedieron muchos sismos que lamentablemente tuvieron un costo humano muy alto. También fue un año en el que se despertaron muchos volcanes y entre ellos, los volcanes rusos de la península de Kamchatka , fueron algunos de los cuales nos dieron más noticias durante el año. Es por eso, que ahora cerraremos el año con una selección de imágenes en orden cronológico de actividad de los volcanes rusos, tan impresionantes, bellos, imponentes e interesantes que aunque las fotografías se quedan cortas para mostrar toda su grandeza, una imagen les puede transmitir muchas sensaciones.
Que las disfruten y un excelente 2011 para todas y todos!
Enero
Actividad estromboliana y flujo de lava en el flanco noroeste del volcán Klyuchevskoy el 16 de enero de 2010. Foto: Yu. Demyanchuk
Actividad del volcán Klyuchevskoy y flujo de lava en el flanco noroeste de 17 de enero de 2010. Foto: Yu. Demyanchuk.
Febrero
Imagen obtenida el 13 de Febrero con el radiómetro ASTER en la que se observa la erupción simultanea de dos volcanes vecinos: el Klyuchevskaya y el Bezymianny. Foto: Michon Scott, Earth Observatory
Actividad del volcán Klyuchevskoy el 23 de Febrero. Foto: Yu. Demyanchuk
Actividad del volcán Klyuchevskoy del 24 de Febrero. Foto: Yu. Demyanchuk.
Marzo
Actividad del volcán Klyuchevskoy en Marzo 1. Foto: Yu. Demyanchuk.
Abril
Actividad del volcán Klyuchevskoy el 17 de Abril. Foto: Yu. Demyanchuk
Junio
Estado del Klyuchevskoy el 21de Junio. Foto: Yu. Demyanchuk.
Julio
Estado del volcán Klyuchevskoy el 31 de Julio. Foto: K. Kravchenko.
Agosto
Cráter del volcán Gorely durante una de las expediciones de cientificos rusos en el 2010 para estudiar todo el vulcanismo violento en la península de Kamchatka. Foto: Agnes Samper
Un río salvaje que se impone sobre el paisaje escarpado cerca de los volcanes Gorely y Mutnovsky. Foto:Agnes Samper
Volcán Mutnovsky. Foto:Agnes Samper
Estado del volcán Klyuchevskoy el 3 de agosto. Foto: V. Rubtsov.
Estado del Klyuchevskoy el 8 de Agosto. Foto: Yu. Demyanchuk.
Septiembre
Estado del Klyuchevskoy el 24 de Septiembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado de Klyuchevskoy el 23 de Septiembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 23 de Septiembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Octubre
Estado del Klyuchevskoy el 8 de Octubre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 22 de Octubre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 23 de Octubre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 23 de Octubre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Noviembre
Estado del Klyuchevskoy el 05 de Noviembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 21 de Noviembre. Foto: A. Sokorenko.
Imagen tomada desde la estación espacial de la peninsula de Kamchatka donde se distinguen los volcanes Kronotsky, Kizimen, Schmidt y Krasheninnikov. Foto: William L. Stefanov, NASA-JSC.
Diciembre
Estado del Klyuchevskoy el 3 de Diciembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Estado del Klyuchevskoy el 22 de Diciembre. Foto: Yu. Demyanchuk.
Los rayos volcánicos pueden ayudar al rastreo de cenizas
La erupción del volcán Eyjafjallajökull en Islandia a finales de marzo de 2010 produjo una gran columna de cenizas y una serie de trastornos considerables a los vuelos en toda Europa. Ahora los investigadores han descubierto que la cantidad de rayos producidos cerca del volcán cada hora era más o menos proporcional a la altura de la pluma de ceniza volcánica. Ellos creen que la técnica podría usarse para monitorear los volcanes en lugares remotos o los que están oscurecidos por la lluvia.
Según nuevas investigaciones, los rayos derivados de erupciones volcánicas podrían ser utilizados para estimar la altura de una columna de cenizas arrojadas durante la erupción.
La erupción en abril del volcán islandés Eyjafjallajökull creó una gigantesca nube de cenizas, la cual cubrió por un momento la mayor parte de Europa, hizo ver puestas de sol color rojo fuego y produjo la suspensión temporal de la aviación internacional, lo que derivó en un caos de viajes para decenas de miles de personas.
Si bien, los científicos que monitorean el volcán utilizan satélites y radares para rastrear el progreso de una pluma, a menudo tienen dificultades para vigilar el progreso de la ceniza volcánica cuando anochece y cuando los cambios climáticos dificultan el trabajo. Los relámpagos que acompañan a estas plumas podrían ayudar a este esfuerzo: esta nueva investigación sugiere que los grandes relámpagos relacionados a las plumas volcánicas en Islandia están correlacionadas con las alturas de éstas plumas, lo cual es consistente con otros trabajos recientes.
Relámpagos Volcánicos
El Eyjafjallajökull comenzó a inyectar cenizas volcánicas a la atmósfera el 20 de marzo de este año. En pocos días, la pluma de ceniza alcanzó una altura de 9 kilómetros. La pluma estaba tan cargada eléctricamente que produjo sus propio rayos, lo que podía ser detectado a muchos miles de kilómetros de distancia, en el día y la noche, según el estudio, que se basa en mediciones de la red de ubicación de rayos ( ATDnet) en la Oficina Meteorológica del Reino Unido.
“Hay la idea de que las erupciones volcánicas son tormentas sucias”, dijo Earle Williams, científico atmosférico del MIT, que no estuvo involucrado en la nueva investigación, pero ha estudiado la relación entre la altura de las nubes de ceniza y los relámpagos.
El cómo funciona exactamente este concepto no está del todo claro, pero las partículas de cenizas pueden ser cubiertas en hielo después de llegar hasta cerca de 5 km de altura. Estas nuevas partículas de hielo se comportarían como partículas en una tormenta: A medida que se chocan y se alejan, se acumula una carga eléctrica y de ahí derivan los grandes relámpagos.
Otra posibilidad es que el agua en el magma del volcán podría estar enfriando y creando un relámpago por el mismo mecanismo. Sin embargo, los investigadores necesitan saber más acerca de las propiedades de las columnas de cenizas antes de resolver la cuestión.
Aviones en alerta
Pero la estimación de la altura de las plumas satisface más que una curiosidad meramente académica. “Desde un punto de vista práctico, la industria de la aviación está muy preocupada por las erupciones volcánicas. Los aviones generalmente no quieren ir ni siquiera por una tormenta ordinaria y eso que ésto es esto es peor.” afirma Williams.
Las plumas de ceniza volcánica tienen más hielo y rocas y pueden estropear cualquier avión. Han habido casos en los que 747 jets han perdido sus cuatro motores después de volar a través de una pluma de cenizas. Si los controladores de tránsito aéreo tuviese una estimación más precisa de cómo estas plumas crecen, tendrían una mejor idea sobre cómo evitarlos.
El estudio fue publicado en la edición del 10 de diciembre de la revista Environmental Research Letters.
Más información sobre los efectos y acción frente a las cenizas volcánicas
Imágenes de la erupción del volcán Eyjafjallajökull, Islandia donde se aprecian los relámpagos causados por las descargas eléctricas a través de la ceniza volcánica. Créditos: Marco Fulle
Fuentes:
http://environmentalresearchweb.org/cws/article/news/44570
http://www.livescience.com/environment/volcanic-ash-cloud-monitoring-101210.html
http://www.swisseduc.ch/stromboli/perm/iceland/eyafallajokull_20100416-en.html?id=14
Cuál ha sido la mayor erupción volcánica en toda la historia de la tierra?
Los volcanes han estado en erupción durante miles de millones de años, pero los seres humanos han estado alrededor para registrar con diversos grados de precisión hace sólo unas decenas de miles de años, y con el rigor preciso, científico sólo a partir de principios del siglo 20. Sin embargo, a pesar de que muchas de las erupciones más catastróficas del planeta tuvieron lugar hace mucho tiempo, los científicos de hoy en día han desarrollado algunos medios para su calificación.
Científicos del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) utilizan el Índice de Explosividad Volcánica (VEI por sus siglas en inglés: Volcano Explosivity Index) para medir la magnitud de las explosiones volcánicas. Es una escala logarítmica que va de 1 a 8. Una erupción de magnitud 1 arroja menos de 350 mil pies cúbicos (10.000 metros cúbicos) de tefra volcánica, que consiste en ceniza y rocas, y una erupción de magnitud 8 libera más de 240 millas cúbicas (1.000 kilómetros cúbicos). Para tener una idea de la escala, las erupciones recientes en el Monte Merapi y Eyjafjallajokull en Islandia fueron de magnitud 4. La erupción de 1980 del Monte Santa Helena fue de una magnitud 5.
Escala de magnitud de erupciones volcànicas: VEI. Los números entre paréntesis representan el volumen total de material piroclástico arrojado en la erupción (ceniza volcánica, ceniza volcánica y flujos piroclásticos); los volúmenes son para los depósitos sin compactar. Cada aumento de paso representa un incremento de diez veces en el volumen de material piroclástico que fue emitido durante la erupción. Imagen: USGS
Mediante el estudio de muestras de rocas, las características geográficas, y las capas de cenizas en las muestras de hielo, los científicos pueden reconstruir algunas – aunque ciertamente no todas – de las erupciones volcánicas más épicas, incluyendo las de cientos de millones de años atrás.
La más enérgico de las erupciones ocurrió en las montañas de San Juan en el suroeste de Colorado hace alrededor de 27 millones de años. De aquella explosión derivo la formación de lo que se conoce como la Caldera de La Garita y arrojó más de 3.107 millas cúbicas (5.000 kilómetros cúbicos) de lava – lo suficiente para cubrir con una capa de casi 13 metros toda California. La ignimbrita de la caldera de La Garita se conoce como Fish Canyon tuff y consta de dacita, una roca ígnea formada a partir de una cristalización de un magma.
Según el USGS, es la mayor erupción conocida desde el Ordovícico, hace entre 504 y 438 millones de años. Fue tan grande dicha explosión que, de hecho en un informe en el 2004 del Boletín de Vulcanología, los científicos recomendaban la adición de un noveno piso a la escala VEI, y declararon la erupción La Garita como de una magnitud de 9.2. Aunque esta clasificación está aún en debate – la escala de cualquier actividad volcánica antigua se basa en parte en estimaciones, después de todo – La Garita es la única erupción conocida de magnitud 9.
Formaciones de Ceniza volcánica en Caldera La garita. Imagen: G. Thomas
Las rutas del agua desde el océano profundo hasta los volcanes
Las placas oceánicas llevan mucha agua cuando se sumergen hacía el interior de la Tierra en los márgenes continentales. Dicha agua juega un papel central en el vulcanismo de bordes de placa. Un equipo del Centro de Investigación Cooperativa (SFB ) 574 “Líquidos y volátiles en las zonas de subducción”, en Kiel (Alemania) ha rastreado por primera vez el camino que sigue el agua hasta una profundidad de 120 kilómetros. Esta es una pieza importante del rompecabezas para entender el vulcanismo activo en el cinturón de fuego del pacífico.
Rutas del agua en las zonas de subducción: a través de grandes grietas formadas durante el proceso de subducción de las placas oceánicas el agua penetra, y es en parte capturada y transportada a través del manto. Allí, debido a la alta presión y temperaturas que se ejercen sobre la placa en subducción, el agua sube de nuevo a la superficie. (Crédito: Worzewski)
Es difícil imaginar una mayor diferencia que la que hay entre el fuego y el agua. Sin embargo hay una estrecha relación entre éstos y los científicos lo saben: muchos volcanes necesitan agua para sus erupciones. En el manto superior, el agua reduce la temperatura de fusión de las rocas. Como consecuencia, éstas se funden más rápido y pueden ascender en forma de magma a la superficie de la Tierra. En las zonas donde se desliza una placa oceánica bajo un continente por los procesos de tectónica de placas, grandes cantidades de agua penetran en el interior de la Tierra.
Esta región, llamada zona de subducción, se puede encontrar por ejemplo en la costa oeste de América Central y América del Sur. A través de grandes grietas formadas durante el proceso de subducción de las placas oceánicas el agua penetra y es en parte capturada y transportada en el manto. Allí, la presión alta y las temperaturas aprietan la placa que está subduciendo y el agua asciende de vuelta a la superficie. En este camino de regreso, apoya el proceso de formación del magma. Por lo tanto todas las zonas de subducción están caracterizadas por la presencia de volcanes a lo largo del margen continental.
Tamara Worzewski, geofísica del Centro de Investigación Cooperativa (SFB) 574 explica que:
“Hasta ahora lo que sabíamos era que el arrastre del agua hacía el manto terrestre a lo largo de las áreas de las zonas de subducción es sustancial y cómo es liberada de nuevo por el proceso volcánico. Sin embargo, la ruta exacta del agua hacia el manto y de nuevo a la superficie no había sido demostrada en todo un contexto unificador”
Para sus investigaciones, los científicos utilizaron el método magnetotelúrico. Aquí, los instrumentos especiales para medir los cambios en el campo electromagnético de la Tierra, permiten inferir la distribución de la conductividad en la tierra. “Debido a su alta conductividad, las rocas acuosa se pueden detectar muy bien“, explica Worzewski. En tierra, este método ya ha sido utilizado con éxito durante algún tiempo aunque en el fondo del mar, su aplicación es bastante nueva. “Las mediciones a mayor profundidad son simplemente mucho más difíciles“, explica el Dr. Marion Jegen, co-autor del estudio.
En 2007 y 2008, una cadena continua de èstos instrumentos fue distribuida en toda la zona de subducción en la costa de Costa Rica. Se extendió desde 200 kilómetros de la costa a 160 kilómetros sobre la tierra más allá de la cadena volcánica de Costa Rica. “Los instrumentos en tierra fueron suministrados por la Universidad Libre de Berlín, mientras que en el fondo marino fueron usados los nuevos instrumentos desarrollados en Kiels” reporta el Dr. Jegen. Con los nuevos datos Tamara Worzewski y sus co-autores fueron capaces de visualizar por primera vez, el ciclo del agua en las zonas de subducción.
“Tenemos indicios de que el proceso de enriquecimiento de agua de la corteza que hemos detectado a nivel local se pueden encontrar en zonas de subducción a nivel mundial“, dice Worzewski. Sin embargo se requiere más investigación para explicar el proceso en más detalle.
Links (en inglés) :
www.sfb574.ifm-geomar.de The Collaborative Research Centre 574
Contacto:
Tamara Worzewski, tworzewski@ifm-geomar.de
Dr. Marion Jegen, Phone: +49-431 600 2560, mjegen@ifm-geomar.de
Jan Steffen (Public relation IFM-GEOMAR), Phone: +49-431 600-2811, jsteffen@ifm-geomar.de
Fuentes:
http://www.uni-kiel.de/aktuell/pm/2010/2010-187-ozean-feuerberg-e.shtml
http://www.sciencedaily.com/releases/2010/12/101220084154.htm















